Autores de los polémicos informes presentaron facturas a la Generalidad pocos días después de recibir los encargosLa firma auditora Faura-Casas, que ha analizado parte de los informes solicitados por la Generalidad en 2007, constata en su trabajo que algunos autores de esos estudios presentaron facturas por sus servicios apenas días después de que la administración le hiciera oficialmente el encargo.
En concreto, Faura-Casas ha detectado en su Informe relativo a los estudios y dictámenes contratados por la Generalidad en 2007 diversos casos en los cuales la fecha de ‘aprobación del proyecto’ por parte de la Generalidad y la fecha de ‘recepción física’ del informe son ‘muy próximas en el tiempo’.
Un ejemplo de proximidad entre encargo y factura es un estudio sobre el Molí de L’Espígol -un poblado ibérico de Tornabous (Lérida)-, encargado por el Museo de Arqueología al Instituto Catalán de Paleoecología humana y evolución social (IPHES).
Según ha podido comprobar la Agencia Efe en una visita al Departamento de Cultura, el 11 de diciembre de 2006 IPHES envió un presupuesto por ese trabajo por 11.999,99 euros, al día siguiente la Generalitat autorizó pedir ese informe y 24 horas más tarde IPHES emitió la factura por sus servicios.
Este departamento ha confirmado asimismo que, en otros cuatro informes mencionados por la auditoría, pasó como máximo una semana entre la autorización formal del departamento para que se encargase un estudio y la recepción de la factura por parte del autor.
Uno de estos casos es el informe sobre la Dimensión económica de las artes visuales en Cataluña encargado a la Asociación de Artistas Visuales de Cataluña por 11.948 euros.
El 31 de octubre de 2007, esa entidad envió un presupuesto al departamento, el 19 de noviembre Cultura hizo una reserva de crédito por esa cantidad, el 3 de diciembre se autorizó el proyecto y el día 12 de ese mes la entidad emitió la factura de su trabajo.
La auditoría también ha detectado en otros departamentos, como los de Trabajo, Política Territorial o Justicia, la misma cercanía temporal entre el encargo oficial y recepción del dictamen, puesto que pasan menos de dos semanas entre una y otra fecha.
En concreto, Faura-Casas ha detectado en su Informe relativo a los estudios y dictámenes contratados por la Generalidad en 2007 diversos casos en los cuales la fecha de ‘aprobación del proyecto’ por parte de la Generalidad y la fecha de ‘recepción física’ del informe son ‘muy próximas en el tiempo’.
Un ejemplo de proximidad entre encargo y factura es un estudio sobre el Molí de L’Espígol -un poblado ibérico de Tornabous (Lérida)-, encargado por el Museo de Arqueología al Instituto Catalán de Paleoecología humana y evolución social (IPHES).
Según ha podido comprobar la Agencia Efe en una visita al Departamento de Cultura, el 11 de diciembre de 2006 IPHES envió un presupuesto por ese trabajo por 11.999,99 euros, al día siguiente la Generalitat autorizó pedir ese informe y 24 horas más tarde IPHES emitió la factura por sus servicios.
Este departamento ha confirmado asimismo que, en otros cuatro informes mencionados por la auditoría, pasó como máximo una semana entre la autorización formal del departamento para que se encargase un estudio y la recepción de la factura por parte del autor.
Uno de estos casos es el informe sobre la Dimensión económica de las artes visuales en Cataluña encargado a la Asociación de Artistas Visuales de Cataluña por 11.948 euros.
El 31 de octubre de 2007, esa entidad envió un presupuesto al departamento, el 19 de noviembre Cultura hizo una reserva de crédito por esa cantidad, el 3 de diciembre se autorizó el proyecto y el día 12 de ese mes la entidad emitió la factura de su trabajo.
La auditoría también ha detectado en otros departamentos, como los de Trabajo, Política Territorial o Justicia, la misma cercanía temporal entre el encargo oficial y recepción del dictamen, puesto que pasan menos de dos semanas entre una y otra fecha.
info: Vozbcn

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