EFE. 17.12.2008
Necesitará de por vida la ayuda de una tercera persona.
Alba, la niña de Montcada i Reixac (Barcelona) víctima de maltratos, nunca podrá volver a caminar ni a hablar y necesitará de por vida la ayuda de una tercera persona para sus actividades diarias, según las conclusiones de los forenses que la examinaron.
Tenía síntomas de desnutrición e indicios de lesiones anteriores en los huesos.
En el juicio que se está celebrando en la Audiencia de Barcelona contra la madre de Alba, Ana María C., y su compañero sentimental, Francisco Javier P., han declarado varios médicos, así como los psicólogos que en fase de instrucción interrogaron a la hija de seis años del procesado, Maite, y quienes han dado plena credibilidad a la declaración en la que la niña incriminó a su padre.
El juicio pretende aclarar la responsabilidad de la madre de Alba y de su compañero sentimental en los hechos que culminaron, en marzo de 2006, con una paliza que dejó a la pequeña clínicamente muerta por los golpes sufridos en la cabeza y en un coma del que ahora tendrá serias dificultades para salir.
Según han declarado los forenses que examinaron a Alba en el centro para discapacitados tutelado por la Generalitat donde reside, en la actualidad la niña es capaz de asentir, negar y articular algunas sílabas y puede ponerse en pie con algún apoyo, pero nunca logrará volver a hablar o a caminar.
Además, siempre necesitará ser asistida por otra persona para sus actividades más cotidianas, como asearse, vestirse o hasta comer, puesto que, si bien últimamente ha logrado ejecutar algún movimiento coordinado, como llevarse una cuchara a la boca, es incapaz de repetirlo. Alba, han añadido los médicos, entiende las preguntas que se le hacen si son sencillas y reconoce a las cuidadoras que la asisten en el centro tutelado donde reside, además de mostrarse alegre cuando recibe visitas.
Respecto a las causas del hematoma cerebral que la dejó en coma, los forenses mantienen que se produjo debido a una o varias sacudidas "muy violentas" y que en ningún caso pudo obedecer a una caída accidental, como apuntó el procesado en su declaración ante el tribunal.
La niña, asimismo, presentaba hematomas en la barbilla, el pómulo y la ceja, de horas de evolución, síntomas de desnutrición e indicios de lesiones anteriores en los huesos, aunque los peritos no han sabido precisar ni cuándo comenzaron los maltratos ni las carencias alimentarias de Alba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Este es el espacio para hacer sus comentarios, le rogamos se exprese con respeto, de lo contrario nos veremos en la obligación de no publicarlos.
Gracias por participar.
Mírame